viernes, 28 de mayo de 2010

El sistema educativo argentino "está muy articulado con la democracia", dijo Tedesco

2008-12-06 00:00:00
Nota correspondiente a la publicación del día Sábado de 6 de Diciembre de 2008
10:14 - SOCIEDAD
El sistema educativo argentino "está muy articulado con la democracia", dijo Tedesco
"Si hoy uno mira los contenidos de la educación, la forma de gobierno de la educación, la manera en que las instituciones educativas internamente establecen sus pautas, son mucho más democráticas que en la dictadura", afirmó el ministro de Educación. Entrevistado por Télam, se refirió a los avances educativos y las deudas pendientes.
El ministro de Educación, Juan Carlos Tedesco, evaluó hoy que, a 25 años del restablecimiento de la democracia, el sistema educativo argentino "está muy articulado con la democracia" y el objetivo de "lograr una democracia fortalecida".
Entrevistado por la agencia Télam, el titular de la cartera educativa previno sin embargo que no es que ésa "sea una tarea cumplida" y que la "democracia en estos 25 años avanzó en algunos aspectos pero tiene deudas en otros".
"La ciudadanía desde el punto de vista político tiene una vigencia importante en la Argentina, no así la ciudadanía social; hemos pasado en estos 25 años por crisis muy profundas que han llevado en algún momento a que el 50 o 60 por ciento de la población esté en condiciones de pobreza",analizó Tedesco.
"La democracia -amplió- hay que mirarla en un sentido integral, no sólo desde el punto de vista político, también social; la educación acompaña ese proceso".
En esa línea, razonó que "si hoy uno mira los contenidos de la educación, la forma de gobierno de la educación, la manera en que las instituciones educativas internamente establecen sus pautas, son mucho más democráticas que en la época de la dictadura".
Empero, Tedesco advirtió que "al mismo tiempo tenemos desigualdades educativas muy importantes, eso también es democracia, que no le podamos garantizar hoy a nuestros chicos y chicas una educación de buena calidad para todos".
"Es una deuda importante -continuó-, y que los logros de aprendizaje de nuestros alumnos estén asociados directamente a condiciones de vida de la familia es un punto importante, entonces ahí tenemos que seguir trabajando".
El ministro insistió en que "se tiene una tarea en ese sentido permanente, en educación lo mismo que en otras áreas, no hay un optimo fijo, uno no puede decir ’ya lo conseguí’ ya que uno logra mayores niveles de igualdad, de justicia y se plantea entonces desafíos más importantes".
"Hoy hemos avanzado mucho en cobertura -prosiguió el análisis-; uno mira las estadísticas en los últimos 25 años y se expandió notablemente el sistema educativo".
En sentido, subrayó que "se ha logrado casi la universalización de la sala de 5, hoy la escuela es obligatoria a partir de los 5 años y ya tenemos casi el 95 por ciento de los chicos de esa edad matriculados".
"Hemos avanzado mucho en cobertura de escuela secundaria, hemos declarado la secundaria obligatoria en la ley y debemos lograr que todos terminen la secundaria, estamos avanzando en eso, aunque no hemos avanzado mucho en calidad", expresó a Télam.
En cuanto a la calidad educativa, sostuvo que lo que se constata "es que lo que aprende un chico de clase media urbana es casi, en algunos casos, el doble de lo que aprende un chico rural de sectores desfavorecidos, un chico indígena, ahí tenemos que mejorar, y tenemos que mejorar en calidad en lo que es formación ciudadana, que está muy ligado a la democracia".
"Ya no es como antes que cuando se hablaba de formación ciudadana, estábamos hablando de educación democrática, instrucción cívica, esas materias que teníamos en el secundario, es eso sí, pero hoy formación ciudadana es más exigente", sostuvo.
"Hoy el ciudadano tiene que estar alfabetizado científicamente porque todos los temas que están en la discusión ciudadana de hoy exigen un manejo muy profundo de conocimientos científicos y técnicos, la protección del medio ambiente, las enfermedades, el tema de la política económica, el tema del campo, la discusión sobre políticas de previsión sociales e impositivas", opinó.
En esa dirección, sintetizó que "el ciudadano lee el diario y tiene que estar mínimamente alfabetizado en matemática, en ciencia para entender ese debate".
En otro orden, dijo que "en este momento lo más importante que tenemos es la discusión sobre la transformación de la escuela secundaria, hemos largado un documento para el debate y se está discutiendo en todas las escuelas".
Tedesco afirmó asimismo que "hoy la educación secundaria es obligatoria y todos la tienen que terminar; es un giro de 180 grados con la concepción tradicional de la escuela secundaria que era de un nivel selectivo, la secundaria estaba pensada como una especie de filtro, los que salían iban a la universidad y los que quedaban iban a trabajar".
Aseveró que "hoy el umbral mínimo para toda la población de este país es la secundaria, entonces no me puedo permitir que un chico no termine la secundaria, éste es un cambio en la estructura institucional de la escuela, en la mentalidad de los profesores, en la propia familia de los estudiantes, para que asuman la obligatoriedad de la escuela secundaria, no es solo para el Estado".
"Es obligatorio -enfatizó el ministro- para el Estado que debe poner los edificios, los profesores y los materiales para que los alumnos entren y puedan estudiar, pero también es obligatorio para la familia, para toda la sociedad".
Consideró que "una sociedad que quiere tener un mínimo educativo de su población con secundaria terminada tiene que garantizar distribución del ingreso que permita que las familias puedan tener a sus hijos hasta el final de la escuela secundaria, y no lo tengan que mandar a trabajar".
"Es un cambio que no solo es educación, sino distribución del ingreso, empleo, protección social; cuando hablamos de democracia y educación estamos hablando de estos temas, y el balance de estos 25 años uno puede mirarlo mitad lleno o mitad vacío el vaso, se avanzó mucho pero el desafío es nuevo", ponderó.
Analizó que "en la época de la dictadura las escuelas masivamente resistieron mucho de lo que eran imposiciones de la dictadura, tanto ideológicas como políticas", al tiempo que evaluó que "no disminuyó la matricula, la familia siguió enviando a sus chicos a las escuelas".
"Las pautas autoritarias -expresó-, dictatoriales, en muchas escuelas no entraron porque lo profesores no acompañaban este proceso, también es cierto que a la inversa cuando vino la democracia y se produjo todo este proceso de democratización también a veces en algunos sectores del sistema educativo hay resistencia a incorporar".
"Hoy por ejemplo estamos teniendo en nuestras escuelas secundarias, en los últimos años, chicos que entraron a la primaria hace 13 o 14 años, hoy en 2008 el que está en quinto año entró en el 95, 96 y atravesó lo peor; vivió la crisis de 2001, 2002, en un porcentaje muy alto sus padres cayeron en condiciones de pobreza, perdieron el trabajo, y los tenemos en las escuelas".
Por eso, apuntó que "la relación entre educación y sociedad es compleja, siempre se ha sostenido que la educación es gran factor de equidad social, de cohesión, pero ahora también es importante que invirtamos la pregunta: ¿cuál es el mínimo de cohesión y de equidad que necesito para que la escuela pueda funcionar exitosamente?".
"Porque si los chicos llegan a la escuela desnutridos, con los padres sin trabajo, sin haber vivido en su proceso de socialización primaria pautas de disciplina, de horario, de esfuerzo, llegan a la escuela y la escuela tiene que compensar todo eso, es bastante más difícil hacerlo que si tenemos una sociedad que le garantice lo básico", completó.

Trabajo Práctico Nº 2.

  1. Debatan en grupo en torno de las afirmaciones del entrevistado. Indiquen su acuerdo, su desacuerdo o la necesidad de matizar o completar las afirmaciones. Fundamenten su posición, en cada caso, teniendo como referencia los materiales teóricos de la asignatura.
  2. Construyan textos argumentativos (tengan en consideración como se elaboran los mismos)

Fecha de inicio del trabajo práctico:

31-05-10 fecha última de presentación 11-06-10




martes, 11 de mayo de 2010

Los "Nini": jóvenes que ni estudian ni trabajan

Es un fenómeno en crecimiento que se da en varios países; viven sin saber qué hacer o para qué esforzarse, lo que les genera angustia
Por Alejandro Rapetti
Especial para lanacion.com
Miguel tiene 17 años, vive en el Barrio Ramón Carrillo, en Villa Soldati y dejó de ir al colegio en 2009 porque debía algunas materias y terminó repitiendo el año.
"Me cansé de estudiar cosas que después no me sirven para nada. Igual, si termino de estudiar, después es muy difícil conseguir un trabajo. Ahora estoy ayudando a mi viejo con algunas changas hasta que consiga algo", cuenta.
Así como Miguel, son muchos los casos de adolescentes que ni estudian ni trabajan. La problemática se extiende también a otras partes del planeta, como España o México, donde ya se los conoce como "Generación Nini". Y hasta existe un proyecto para incorporar el vocablo al diccionario de la Real Academia Española.
En febrero de 2010, en el 47° Curso de Rectores del Consejo Superior de Educación Católica (Consudec) , el presidente de la Comisión de Pastoral Social Monseñor Casaretto, señalaba ante más de 1500 docentes que la Argentina debe "ocuparse de los 900.000 jóvenes de todo el país que no estudian ni trabajan", según estadísticas de la Cepal y la OEI.
En diálogo con LA NACION, el ministro de Educación, Alberto Sileoni, que participó de la inauguración del encuentro, negó entonces que llegaran a 900.000 los chicos de 13 a 19 años que están fuera del secundario, donde hoy estudian 3,7 millones de alumnos, aunque aclaró que compartía la preocupación y el diagnóstico de la Iglesia.
Según las estadísticas del ministro de Educación, la cantidad de chicos que no están escolarizados en el secundario asciende a 550.000. Sileoni dijo que el abandono escolar es un problema en todo el mundo y reseñó varias acciones cumplidas, como haber llevado la inversión educativa en todo el país al 6% del PBI y establecer la obligatoriedad del secundario. A esas medidas ahora hay que sumar el anuncio que el último 6 de abril realizó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre los 3 millones de netbooks que serán entregadas hasta 2012 a los estudiantes de las escuelas secundarias de todo el país.
La licenciada Jazmín Gulí, psicóloga especializada en constelaciones familiares y terapias de pareja y autora del libro Amor Delivery: sexo y amor en la era del consumo (Aguilar), sostiene que en los últimos quince años las consultas de adolescentes son por estados de angustias difusas más que por vivencias traumáticas o peleas con los padres; la angustia que se despierta ante la falta de bordes definidos, de límites claros, reglas para oponerse y transgredir. Una nebulosa indiferenciada que se vio incrementada durante los últimos tres años con la solicitud de terapias para chicos de 18 a 21 años que debían materias de la secundaria, y no sabían qué seguir haciendo después. Sin saber en quién y en qué creer, o para qué esforzarse, una sensación de sin sentido acompaña a estos adolescentes.
"Entiendo que en toda transformación hay pérdidas y ganancias, y seguramente estamos yendo hacia una nueva percepción de la vida más realista en cuanto a lo incierta y frágil que es, cuando muchos de los valores anteriores se apoyaban en una idea errónea e ilusoria. Ahora, en esta transición, al perderse ciertas seguridades y garantías, se está perdiendo también el sentido, el para qué hago lo que hago si, en definitiva, nada permanece", advierte.
Para Gulí, también se puede tomar este pasaje a lo incierto como una invitación a buscar aquello que es esencial, dentro de lo cual podría mirarse al trabajo en sí como aquello que nos asemeja a la vida.
"Allí donde hay jovencitos que descreen del título de la secundaria o de los beneficios de un trabajo, habría que orientarlos a que busquen la realización en concretar su esencia, que aprendan a hacer aquello que más les gusta, en serio. Claro, lo bueno sería que les guste algo", apunta.
Para Liliana Mayer, socióloga y máster en Investigación en Ciencias Sociales (UBA - Conicet), mientras duró el Estado de Bienestar, la escuela estaba articulada a un entramado social más amplio, que suponía que una vez terminado el proceso de aprendizaje los jóvenes accederían a algún trabajo digno. Inclusive para quienes quedaban excluidos de las instituciones educativas, existían mecanismos paralelos de integración social.
"Esta situación permitía pensar en diferir la satisfacción, en pos de un sacrificio que redituaría en algún futuro cercano. Esto no es lo que sucede con muchos jóvenes en este momento para quienes no hay futuro. En este sentido hay que aclarar que el abandono escolar está relacionado con las relaciones de clase y económicas y que se expresa con mayor intensidad en los sectores populares".
Y añade: "Esto habla de los problemas que atraviesan las instituciones educativas para relacionarse con los nuevos alumnos, y también de la dificultad de sostener una rutina de sacrificio en pos de un futuro mejor, cuando no se vislumbra futuro alguno. Entonces la rutina escolar no sólo se vuelve poco atractiva -situación que se refuerza frente al formato flexible de los medios de comunicación- sino, principalmente, intolerable".
Eva tiene 19 años, vive en la villa 31 de Retiro, y dejó el colegio para ayudar a su mamá a cuidar a sus cinco hermanos cuando ella trabaja. "Mi mamá trabaja en casas de familia, y como yo soy la más grande me quedo con mis hermanitos cuando no está. Igual, el año que viene espero poder anotarme para terminar", cuenta.
En cuanto a la población Nini de la ciudad de Buenos Aires (es decir, residentes de 13 a 19 años), al momento del relevamiento de la Encuesta Anual de Hogares del 2008 (octubre-noviembre) no asistía a la enseñanza y era inactivo (no trabajaba ni buscaba) el 3,8%; si se agregan a los activos pero desocupados, el valor asciende al 5,4%. Es decir son valores bajos con respecto al resto del país.
"Hay que tener en cuenta que en el ámbito laboral éste es uno de los grupos etários más vulnerable y frágil, al que les cuesta bastante conseguir empleo debido a su escasa experiencia laboral, calificación y nivel de instrucción. Con respecto a la asistencia escolar el 89% asiste a la enseñanza formal, nivel también bastante alto, aunque menor a la asistencia al nivel primario (97,7%)", destacó por su parte Victoria Mazzeo, jefa del Departamento Análisis Demográfico de la Subdirección General de Estadísticas Sociodemográficas que depende de la Dirección General de Estadística y Censos del gobierno porteño.
En cualquier caso, estos índices hablan de una crisis de cohesión social, y de la necesidad de profundizar en la intervención de un Estado benefactor, aún con todas las críticas que se puedan hacer al caso argentino.